Salto al vacío

No me gustan las generalizaciones y si hablamos de blogs mucho menos. Detesto a esos gurús apocalípticos que presumen de ser analistas de un entorno y terminan queriendo marcar las tendencias del mismo. No sé si será el caso de Paul Bourtin, redactor de Wired, que nos avisa en un reciente artículo de que los blogs han muerto. Llega la era de Facebook (Tuenti), Twitter y Flickr.

Gracias Paul, muchos no sabíamos que habíamos caducado. Me divierte ver cómo la infección se propaga y ahora llega el resto de visionarios a vociferar con los brazos en alto. “¡Los blogs han muerto! ¡Los blogs han muerto!” Es una pena, ¿verdad? Ahora que algunos habíamos entrado con tanta ilusión y resulta que no vamos a ser populares. Jo.

Quizá debería decir algunas cosas acerca de mí antes de continuar. Mi teléfono móvil no tiene cámara de fotos. No tengo Messenger. Facebook no va a sustituir a mis añejos álbumes de fotos. Prefiero mi emulador de Mega Drive a una Xbox 360. No me interesan twitteos del tipo “estoy cenando coliflor y no me gusta”. Y así podemos seguir un rato más. 26 años y puedo presumir de ser todo un Dinosaurio Tecnológico 1.0. Por eso, si me dicen que la blogosfera es un cementerio, no me queda otra que etiquetarme como necrófago.

El artículo de Paul Bourtin lo descubrí leyendo este otro de Sergio Rodríguez en El Mundo. Ya véis que no estoy de acuerdo con el mismo aunque diga cosas que no se pueden negar, como que existe una sobresaturación de blogs que no aportan nada (clónicos en su mayor parte), que es muy difícil hacerse un pequeño hueco en todo esto o que la privatización del medio ha hecho que se pierda frescura. Pero creo que eso no debería desanimar a nadie que quiera empezar. Las posibilidades que sigue ofreciendo crearse un blog son ilimitadas, y si se tiene el suficiente interés hay muchos círculos en los que sentirse acogido. O no. Porque en mi opinión lo importante es el motivo que te impulse a sentarte un rato todos los días a escribir cuatro cosas. Algo que debería estar por encima de modas.

Mi diagnóstico es claro: siempre quise publicar o escribir algún fanzine relativo a mis intereses y eso se remonta casi al periódico del colegio. Descubrir una herramienta que me hacía muy fácil tanto escribir de esos temas como descubrir personas afines es algo por lo que nunca estaré suficientemente agradecido. Y eso no lo van a sustituir los 140 caracteres de Twitter, porque el microblogging no me ha demostrado nada todavía.

Sergio Rodríguez nos dice que si queremos seguir con nuestros blogs personales y luchar contra la obsolescencia intentemos dar algún salto. Y como no dice adónde yo digo que al vacío, que cada uno haga o siga haciendo lo que le de la gana. Claro que si lo que queréis es ser populares y entrar en el equipo de las animadoras también hay decálogos, a los que yo no haría mucho caso, que os pueden venir bien.

2 comentarios

  1. Compañero, me quito el sombrero… la verdad es que si que tienes alma de blogero, te deseo mucha suerte y que esto que acabas de sembrar crezca y llegue a la mayor gente posible.

    Un saludo!… ah! te recuerdo que hay que revisar los pliegos de 901/08-OO y publicar el 902 20 00 10 (coste de la llamada 0.83€ impuestos indirectos aplicables excluidos…)

  2. Cielos no, los pliegos del 901… (XD)

    No se si esto durara mucho o poco, de momento voy a seguir el juego y a ver donde acabo.

    Saludos!

Escribe un comentario